IDEA SUELTA
"Tengo una idea de app, pero no sé si es para Android, iOS o las dos." No hace falta que lo sepas tú: te decimos qué plataforma conviene y cuánto cuesta hacerla real, antes de que gastes un peso.
SOLO WEB
"Mis clientes viven en el celular y yo solo tengo página web." Sin una app, cada visita pasa por un navegador lento, sin notificaciones y sin la comodidad que ya ofrece tu competencia.
EN LA CABEZA
"Le pago comisión a una plataforma por venderle a mis propios clientes." Cada pedido que entra por un domiciliario ajeno te deja menos margen, y el cliente queda siendo de ellos, no tuyo.
MANUAL
"Mis clientes piden por WhatsApp y alguien transcribe todo a mano." Funciona con veinte pedidos al día. Con doscientos se cae, y ahí es donde empiezan los errores que cuestan clientes.
FRÁGIL
"Me compran una vez y no vuelven." Sin una app instalada en su celular no tienes cómo recordarles que existes. Un correo se pierde entre cincuenta; una notificación, no.
A MEDIAS
"El sistema que compré hace casi todo, menos lo mío." Ese "casi" lo resuelves con parches. Y justo ahí está lo que te diferencia de la competencia.